Nunca un número por si mismo había sido
significativo para mí. Mucho menos un número soltero que no viniese acompañado
de un recuerdo importante. Hoy no cumple mi mamá. No pasé un examen de
chiripiola. Ni estoy haciendo un ranking a lo People Magazine.
El número 10 se ganó mi cariño por anticipación.
Por expectativa de lo que viene y no por momentos en verbo pasado... No refleja
ninguna anécdota de mi vida. Ni siquiera es una fecha del calendario que
redondeo con color rojo (o azul, verde, amarillo). El 10 es futuro. Es tener
una sonrisa en la cara y un anhelo a corto plazo...
Hoy puedo ir bajando cada uno de los dedos de
las manos, con ese hueco en el pecho que te dice que algo trascendental está a
punto de pasar, y está pasando. Algo bueno! Si Dios y un gentío quiere.
Hoy faltan 10 días...
No hay comentarios:
Publicar un comentario