Gorda, ayer conocí a un hombre
bello. Estaba en el matrimonio con sus amigos y de la nada, decidió invitarme a
bailar. Era obvio que nos habíamos lanzado par de miradas antes. ¡Intensas! De
esas que hacen que casi te caigas
mientras caminas. No. No tenía novia. Estaba solito y enamorado de mí. Claro,
¡me hice la dura! El primer trago me lo serví yo. Le dije que se dejara de
machismo y ridiculeces. Que yo era una mujer hecha y derecha y no necesitaba
ningún príncipe que me rescatara, mucho menos que me sirviera un piche trago.
Yo te aseguro que lo dejé loquito. Incluso me dijo que hoy me iba a llamar para
cenar. Ya sé que ponerme. ¿Recuerdas la pintica que no me he estrenado
esperando mi cumple? ¡Creo que hoy vale la pena usarla! No. Recuerda que yo
estoy a dieta y no puedo comer mucho así que le diré para picar alguito y tomar
vino. Se ve que tiene buen gusto, que es súper comprensivo y puede ser hasta
buen esposo, chica. Me habló de su trabajo un ratote. Parece que el niño no
tiene tiempo de nada. Puro trabajo, reuniones, viajadera. Si, si. El dinero es
lo primero. Yo lo apoyaría demasiado si tiene que irse unos días para que
crezca su negocio… Se ve que es responsable y dedicado con eso. Yo le conté
como me gradué antes de tiempo y la última licitación que gané en la compañía.
La idea es que sepa que no soy sólo tetas y culo. De eso está hecho el mundo,
pero hoy en día los hombres buscan algo distinto. Diferente al resto. Jajaja,
bueno boba, seré plana pero él no lo sabe. Tenía la faja y el push-up. Bailando
yo daba unas vueltas locas para que no sintiera mi cintura tiesa de toda la
barriga aguantadita ahí. ¿Estás loca? Le di un piquito y ya. No quería quedar
como la regalada. Aunque la verdad lo que quería era zampármelo como un helado.
Me dejó en la casa y yo rezaba a todos los santos para aguantarme. Y eso que insistió
heavy. ¿Tú crees que me llame?
Brou. Si fui ayer. De pinga.
Estaba Raúl que llegó de Miami. No, no. Bueno conocí a una jevita ahí medio
culona pero con cero tetas. La jeva estaba buscando cacao de frente y coroné de
lo bello cuando la llevé a su casa. Ni le tuve que servir tragos. ¿Vamos hoy a
tu casa? Invita al culito de la semana pasada que las amiguitas están chéveres
y Andre sigue de viaje.
ensayo y error
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