No es que fuese de sangre, ni mucho menos de muerte. Era simplemente un pacto. De esos que uno hace a la ligera sin detenerse a pensar en las consecuencias.
Así lo hice yo. No lo había analizado mucho y ahora las consecuencias me torturan. Me tortura pensar en no escribir. En que las palabras un día podrían huir de mí y dejarme con una hoja en blanco. Me asusta más aún que nadie me lea. Creer que mis textos son ignorados me molesta tanto como que me toquen el pie. Y yo odio que me toquen el pie!
Cada obra tiene su resultado. Así lo dice la biología, física, química y hasta mi mamá. Causa y efecto. Acción y reacción. Todo el planeta se mueve a través de esa ley y no hay manera de que pase lo contrario. Hasta Murphy se convirtió en víctima de esa fórmula simple: Si te metes a bañar apurado, no hay agua. Simple.
Tan simple como mi pacto. Simón Elberg, amigo y compañero de trabajo, había decidido abrirse un blog. “Abriré un blog. Hay demasiadas cosas que tengo que contar", me dijo.
Hace un tiempo yo misma me había planteado abrirme uno: en primer lugar, pareciera estar de moda. Y siendo honesta, yo me tripeo la moda. En segundo lugar, me permite escribir. Escribir cómo y cuándo quiera (con las mariposas en el estómago de pensar en nunca ser leída).
Así que lo prometí. Hice un pacto. Le dije a Simón: “un blog es lo mejor! Es más... Si te lo abres, me lo abro yo también! Es un pacto”.
Ahora siento como si me besaran el pie…
Así lo hice yo. No lo había analizado mucho y ahora las consecuencias me torturan. Me tortura pensar en no escribir. En que las palabras un día podrían huir de mí y dejarme con una hoja en blanco. Me asusta más aún que nadie me lea. Creer que mis textos son ignorados me molesta tanto como que me toquen el pie. Y yo odio que me toquen el pie!
Cada obra tiene su resultado. Así lo dice la biología, física, química y hasta mi mamá. Causa y efecto. Acción y reacción. Todo el planeta se mueve a través de esa ley y no hay manera de que pase lo contrario. Hasta Murphy se convirtió en víctima de esa fórmula simple: Si te metes a bañar apurado, no hay agua. Simple.
Tan simple como mi pacto. Simón Elberg, amigo y compañero de trabajo, había decidido abrirse un blog. “Abriré un blog. Hay demasiadas cosas que tengo que contar", me dijo.
Hace un tiempo yo misma me había planteado abrirme uno: en primer lugar, pareciera estar de moda. Y siendo honesta, yo me tripeo la moda. En segundo lugar, me permite escribir. Escribir cómo y cuándo quiera (con las mariposas en el estómago de pensar en nunca ser leída).
Así que lo prometí. Hice un pacto. Le dije a Simón: “un blog es lo mejor! Es más... Si te lo abres, me lo abro yo también! Es un pacto”.
Ahora siento como si me besaran el pie…
Buena decisión amiga...con todo lo fastiosa análitica que soy, debería atreverme en algún momento a abrirme uno...por los momentos..yo lo leeré el tuyo...espero el próximo escrito. tq!
ResponderEliminarMe encantaaa!!
ResponderEliminarTe quiero besar el pieeeee!!!!!
ResponderEliminarAmo que escribas y que te desahogues... simplemente te amoooo!! estare pendiente para leer todo lo que publiques!!!!
ja, no me heches la culpa!!! como te besan el pie??? que loco, j esquelainfo en facebook tine muy poc tempo de vida, en amio un bog es mas tracendente, ya teno mterial para escribi mi segundaentrada, oy a linkear u blog con el mio.
ResponderEliminarFelicidades espero nos llenes de buenas líneas y disfrutemos un poco mas de tu capacidad y tus herramientas para comunicar.
ResponderEliminarMe gustó.
ResponderEliminarNo te preocupes por eso de si no te leen...OCUPATE de que lo hagan.
ResponderEliminarjust write.