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20.3.10

EL DON

Ella tenía un don, pero no lo sabía. Era flaca, blanca y cualquiera que se empatara con ella terminaría casado. Así lo había demostrado el tiempo y sus novios anteriores.

Nada en este mundo impedía que al terminar la relación con un individuo, éste le pusiera el anillo a otra. Bodas iban y venían, todas causadas por el siempre hecho de terminar con la flaca.

La otra no aparecía después de años, o de varias relaciones intermitentes. La mujer que inmediatamente después saliera con su ex, iba a usar un vestido blanco.

Para aquellos que no creen en vudú, o en artes oscuras, lean bien: la flaca era bella, responsable, trabajadora y hasta buena en la cama. Nada le impedía ser la próxima en entrar en una iglesia escuchando el Ave María. Todos sus novios así lo aseguraban. De hecho, varias veces planificó su boda, pensó en donde viviría y ahorro hasta el último centavo para su luna de miel.

La flaca era codiciada entre los hombres que desconocían este don. Pocas veces ella salía a bailar sin tropezarse con dos o tres que le quitaran el número de teléfono. Cuando hablaba, quedaban embobados pensando que habían conocido a su alma gemela.

Por cuestiones de la vida, o por brujería, sus novios rompían la relación después de años de planes y cariños. Todo para terminar casándose con la primera que conocieran, lo antes posible.

Eso la tenia deprimida y de mal humor. Hasta sus amigas se burlaban de ella. La más gordita le había ofrecido a su novio por unos meses para que luego lo dejara, y la catira le había jugado una broma al decir que había impedido el matrimonio de su último ex, para romper la maldición. Nada de eso era cierto, más que ella terminaría soltera y sin volver a pensar en una relación el resto de su vida.

Ella tenía un don, pero no lo sabía. Sus novios anteriores eran todos unos patiquines. Ninguno servía para otro motivo que no fuese pagar la cuenta y lucirla como trofeo. (A excepción de aquel borracho que no trabajaba y era capaz de cambiarla por una birra).

La flaca tenía el don de evitar un divorcio seguro. Ella nunca entraría dentro del 70% de parejas divorciadas a nivel mundial. Su destino, o la santería, habían logrado espantar a los hombres “fracaso” y asegurarle un príncipe. Su anillo estaba por llegar para una relación que duraría más tiempo que unos cuantos meses... Un don que cualquier mujer compraría…

5 comentarios:

  1. Demasiado buenooo!!!!! me preocupa comentarte todo lo que escribes.... me empiezo a sentir stalker!

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  2. Es malísimoooo!!!! Repites lo mismo a cada rato, no aportas nada nuevo en casi ningún párrafo.

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  3. me encanto lita!! keep writing! es mich btw jajajaja

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